Las actuaciones contemplan la remodelación integral de calle Murcia, la construcción de una nueva glorieta en el acceso por Avenida del Mediterráneo y mejoras en firme, accesibilidad, drenaje, semaforización y protección peatonal
El Ayuntamiento de La Unión ha sacado a licitación dos actuaciones de gran importancia para la mejora de la seguridad vial, la accesibilidad y la movilidad urbana del municipio, con una inversión conjunta que asciende a 957.504,77 euros. Se trata de dos proyectos estratégicos que actuarán sobre puntos especialmente sensibles y transitados de La Unión: calle Murcia y calle Real, dos vías fundamentales para la movilidad diaria de vecinos, escolares, peatones y conductores.
Ambas actuaciones se encuentran ya en la fase final del procedimiento administrativo. Las obras han sido licitadas, las empresas interesadas ya han presentado sus ofertas y el Ayuntamiento hará pública en los próximos días la adjudicación de los contratos a las empresas que ejecutarán los trabajos.
El alcalde de La Unión, Joaquín Zapata, ha destacado que estas actuaciones "no son simples obras de asfaltado, sino intervenciones integrales que van a mejorar la vida diaria de miles de vecinos, la seguridad de los peatones, la accesibilidad de nuestras calles y la imagen urbana de zonas fundamentales del municipio".
"Estamos hablando de casi un millón de euros destinados a resolver problemas reales: pasos de peatones más seguros, aceras más accesibles, mejor señalización, más visibilidad, nuevos semáforos, soluciones de drenaje y una ordenación más segura del tráfico en puntos que todos los unionenses conocen y utilizan a diario", ha señalado el alcalde.
La actuación de mayor inversión corresponde a calle Murcia con un presupuesto base de licitación de 576.689,56 euros. El proyecto contempla una intervención completa en una de las vías más importantes de La Unión, con mejoras en el firme, renovación de señalización horizontal y vertical, nuevos elementos de balizamiento, semaforización, adaptación de pasos peatonales, ampliación de aceras, protección peatonal y soluciones específicas para mejorar el drenaje.
En calle Murcia se actuará en enclaves especialmente sensibles como el entorno de El Garbanzal, el lateral de la Iglesia, la Plaza Cura San Ginés, el colegio Sabina Mora, la zona de la rotonda de La Bandera y distintos puntos del tramo urbano y periurbano de la vía. Entre las actuaciones previstas se incluye la renovación del firme en la rotonda inicial, el cruce de El Garbanzal y la rotonda de La Bandera, así como la reparación de zonas deterioradas, baches y blandones.
Uno de los puntos más destacados será la intervención en el cruce de El Garbanzal, considerado un enclave neurálgico del municipio. Allí se proyecta una mejora estética y funcional mediante pavimento de aglomerado impreso con acabado tipo adoquín, además de la ampliación de itinerarios peatonales, mejora de visibilidad, instalación de barandillas y soterramiento de líneas eléctricas y de telecomunicaciones, reduciendo el impacto visual y mejorando la seguridad.
El proyecto de calle Murcia también prevé la instalación de nuevos semáforos con pulsador y señal acústica para personas con discapacidad visual, tanto en el paso de peatones inicial como en la intersección con la calle Dolores Pérez Guijarro, en el entorno del colegio Sabina Mora. Esta medida permitirá crear una zona peatonal más segura para escolares, familias y vecinos.
Además, se instalarán reductores de velocidad tipo lomo de asno, radares pedagógicos, dientes de dragón, espejos convexos en cruces con poca visibilidad, nuevas balizas y señalización reforzada en los puntos de mayor riesgo. A ello se suma la adaptación de vados peatonales, la incorporación de pavimento podotáctil, la ampliación de aceras en varios tramos y la instalación de barandillas de protección en zonas conflictivas.
El alcalde ha subrayado que "calle Murcia necesitaba una actuación ambiciosa, pensada no solo para los vehículos, sino sobre todo para las personas. Queremos una ciudad más cómoda, más segura y más accesible, especialmente para los niños, las personas mayores y quienes caminan a diario por estas zonas".
El segundo proyecto licitado actuará sobre calle Real, entre la Avenida del Mediterráneo y el entorno del instituto Sierra Minera, con un presupuesto base de licitación de 380.815,21 euros. Esta intervención permitirá mejorar la seguridad vial en un tramo de 830 metros, con actuaciones en firme, aceras, pasos peatonales, señalización, semáforos, elementos de reducción de velocidad y balizamiento.
La actuación más relevante de este proyecto será la construcción de una nueva glorieta en la intersección de la Avenida del Mediterráneo con calle Real y calle Espartero, coincidiendo con el inicio del tramo de actuación. La nueva rotonda tendrá 21,5 metros de diámetro exterior, un único carril y tres ramales, y permitirá ordenar el tráfico en un punto de entrada clave al municipio, reduciendo los puntos de conflicto y mejorando la fluidez y la seguridad de la circulación.
Esta glorieta contará además con alumbrado propio mediante una columna de 10 metros de altura y luminarias LED, y se ejecutará sin necesidad de ocupar terrenos de propiedad privada. "La nueva rotonda va a cambiar por completo la seguridad de este acceso, ordenando una intersección compleja y dando una solución mucho más clara y segura tanto para conductores como para peatones", ha explicado Zapata.
El proyecto de calle Real incluye también la ampliación de aceras en calle Espartero, entre la avenida Cristo de los Mineros y la calle Familia Fernández, la adaptación de 22 pasos peatonales accesibles, la mejora del firme en casi 5.000 metros cuadrados, la reposición de aceras, la incorporación de pavimento táctil y la instalación de semáforos peatonales en el entorno del instituto Sierra Minera.
Asimismo, se contempla la mejora de la seguridad en zonas de paso hacia el colegio Herrerías, la barriada de Peñarroya, el Centro de Salud y el supermercado Ecominero, además de la renovación de la señalización horizontal y vertical, la instalación de elementos luminosos, reductores de velocidad, medidores de velocidad y mejoras en elementos de contención como barandillas sobre ramblas.
"Son dos actuaciones que miran directamente a la seguridad de nuestros vecinos. Invertir en seguridad vial es invertir en tranquilidad, en accesibilidad y en calidad de vida", ha afirmado el alcalde.
Ambas obras cuentan con un plazo de ejecución previsto de cuatro meses cada una y forman parte de la apuesta del Ayuntamiento de La Unión por modernizar sus infraestructuras urbanas, mejorar las travesías del municipio y adaptar los espacios públicos a las necesidades actuales de movilidad, accesibilidad y seguridad.
"Seguimos avanzando con hechos, con proyectos concretos y con inversiones importantes. La Unión necesitaba actuar en sus calles, en sus accesos y en sus puntos más conflictivos, y eso es lo que estamos haciendo: transformar el municipio desde lo cotidiano, desde aquello que los vecinos pisan, cruzan y utilizan cada día", ha concluido Joaquín Zapata.